EL TRASTORNO

¿Qué es?

También denominado Desorden de Personalidad, constituye un patrón estable de características psicológicas y de comportamiento, difícil de modificar, y que se expresan en casi todas las áreas del funcionamiento de la persona.
Los individuos afectados presentan conductas emocionales inadaptadas que les impiden llevar a cabo una vida normalizada. Se caracterizan por percibir de manera distorsionada sus relaciones con los demás, y les afecta a la hora de comportarse, de sentir y de interpretar la realidad que les rodea.

¿Cómo es?

Intensidad en impulsos y reacciones emocionales.
Inestabilidad de los estados de ánimo.
Relaciones interpersonales intensas e inestables, entre los extremos de la idealización y la devaluación.
Esfuerzos frenéticos por evitar un abandono real o imaginario.
Episodios de ira intensa e incontrolada, o dificultades para controlarla.
Estilo cognoscitivo contradictorio y fluctuante (percepciones y pensamientos cambiantes en relación a sí mismo, a los demás y a los acontecimientos).
Sentimiento crónico de vacío.
Nivel de inteligencia normal.

¿Sus Dificultades?

En la mayoría de las ocasiones, los individuos afectados no tienen conciencia de que sus comportamientos y patrones de pensamiento son inapropiados, por lo que pueden verse inmersos en situaciones conflictivas, tanto para ellos como para sus familias.
Tienden a sentirse rechazados. Necesitan especial cariño y atención. Les cuesta hacerse adultos.
Son especialmente sensibles a la soledad y a las críticas.
En ocasiones se unen de una manera dependiente y sumisa a otras personas, buscando protección, pudiendo llegar a extremos de subordinación y obediencia absolutos.
Tienden a acercarse a grupos marginales y/o sectarios, buscando protección, identificación y pertenencia al grupo.
Pueden llegar a manifestar conductas antisociales y violentas.
Es habitual el consumo de sustancias, adicciones, gasto compulsivo, etc.
Dificultades para llevar a término con regularidad cualquier actividad cotidiana: trabajar, estudiar, etc., con repercusiones en la esfera laboral y social.
La variedad y gran cantidad de situaciones problemáticas que pueden presentar, hace difícil la convivencia con los individuos afectados, llevando en numerosas ocasiones a la desestructuración y ruptura familiar. No todo son aspectos negativos; pueden manifestar expresividad afectiva, creatividad y una gran sensibilidad.

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